Personajes.tv

Los desnudos más sorprendentes del cine

Desde los más absurdos hasta los más oscuros, un repaso por momentos en los que los actores vencieron la timidez

Por Milagros Amondaray | Personajes.tv

 
 

*1. Michael Fassbender en Shame

 
Michael Fassbender, siempre al descubierto en Shame.  Foto: Archivo 

La paradoja de Brandon, el personaje que interpreta Michael Fassbender en Shame, es que esa constante exposición de su cuerpo ante extraños (y ante extrañas circunstancias) no es más que una herramienta que emplea cuando no sabe lidiar con otra clase de exposición: la de un pasado que lo atormenta. En consecuencia, para contrarrestarlo, o para directamente evadirlo, encuentra en la compulsión sexual una anómala forma de refugio. Pero Brandon es una bomba de tiempo y él lo sabe, ya que esa conducta implosiva irremediablemente va a tener que llegar a un fin, que puede estar representado por un grito a la deriva o por el reinicio del círculo vicioso que, sobre el final, es detonado con tan solo una mirada.



*2. Halle Berry en Monster’s Ball

 
Halle Berry en una actuación que le valió el Oscar en Monsters Ball.  Foto: Archivo 

Leticia en Monster’s Ball tiene algo del Brandon de Fassbender ya que el sexo, para ella, también funciona como una suerte de mecanismo para eludir, para evitar pensar en el pasado, en la tragedia de su pasado. La película de Marc Forster no será precisamente memorable, pero cuenta con una secuencia perfecta en la que se reflejan gran parte de los estados anímicos, todos ellos concentrados en los cuerpos de Halle Berry y Billy Bob Thornton. La escena comienza con Leticia narrando una circunstancia cómica de su hijo fallecido, para luego mutar en minutos de llanto incesante, que culminan con el sexo no solo como escape sino también como modo de unir a dos individuos igual de necesitados de afecto, igual de abatidos por la muerte.



*3. Jason Segel en Forgetting Sarah Marshall

 
Jason Segel y su desprejuicio en Forgetting Sarah Marshall.  Foto: Archivo 

Que tu pareja te deje debe ser uno de los momentos de mayor vulnerabilidad, siempre para quien lo padece, para quien es el receptor del "tenemos que hablar". Forgetting Sarah Marshall se hace eco de esa incomodidad para construir una de las primeras escenas de la película, hilarante, triste, vergonzosa, todo eso al mismo tiempo. La mirada de Jason Segel no podría ser más extraordinaria, resume a la perfección el pánico a la ruptura y el miedo al instante posterior a que Sarah cierre la puerta. Lo brillante del film de Nicholas Stoller es que empieza como termina. Con ese hombre desnudo ante la presencia de una mujer. Solo que sobre el final, esa mujer es otra y ya no representa el cierre de una etapa sino la promesa de algo nuevo.



*4. Julianne Moore en Ciudad de ángeles

 
Julianne Moore confiesa una infidelidad mientras se desnuda. Sutil..  Foto: Archivo 

El desnudo se muestra con naturalidad en Ciudad de ángeles, la adaptación precisa, honesta y fiel al universo de Raymond Carver que filmó Robert Altman. Tan natural es que vemos al personaje de Julianne Moore confesar una infidelidad con soltura y especificidades (desde con quién hasta cómo), mientras su marido sigue echando sal a la herida. La cámara de Altman no pone en primer plano el cuerpo de Moore o su desnudo progresivo. Por el contrario: los movimientos de ese cuerpo están mostrados como una acción más dentro de las múltiples que se producen en poco más de seis minutos. Carver era el poeta de lo prosaico, de las miserias cotidianas vistas desde un techo, casi como espiando. Y Altman supo captar ese espíritu con la misma sequedad y sensación alarmista, esa de la quietud antes de la tormenta.



*5. Diane Keaton en Alguien tiene que ceder

 
Diane Keaton, eternamente sexy en Alguien tiene que ceder.  Foto: Archivo 

Harry Sanborn se lo explica muy bien a Erica Barry. Ella es una mujer cuyo atractivo radica, principalmente, en cómo baja las barreras cuando ya no siente la necesidad de ponerse combativa. "Ese es el combo ganador, eso es lo que te hace una persona formidable" dice Harry, con el incuestionable carisma de Jack Nicholson. Porque más allá de narrar los vaivenes del vínculo entre dos personas que no saben cómo manejar la atracción a su edad, el film de Nancy Meyers focaliza mucho en Erica, en su forma tan encantadora y genuina de experimentar el romance. Por lo tanto, cuando Harry la encuentra expuesta de manera literal, la reacción de Erica/Keaton es de perplejidad primero, y de aceptación después, perfecta analogía de cómo irrumpe ese hombre en su estructurada vida.



Seguinos en Facebook y encontrá en tu muro todas las noticias de Personajes.tv https://www.facebook.com/personajes.tv.

NOTAS MÁS LEÍDAS