Personajes.tv
 

Flavia Palmiero: "Estoy sola en el mundo"

 
La conductora decidió hace tiempo grabar las entrevistas.  Foto: LA NACION  / Sebastián Rodeiro

Flavia Palmiero pregunta para dónde es la nota, le digo que es para la web y bromeo: "Pero si decís algo importante va a la tapa". Ella enciende el grabador de su iPhone y me responde, seria: "No me presiones que estoy bajo amenaza. Vivo bajo amenaza. Me autoamenazo."

Hace más de quince años que Flavia graba las entrevistas que le hacen. Una vez, cuando se estaba separando del padre de sus hijos, le pusieron un título que ella no había dicho y a partir de entonces decidió tener sus propios registros de las notas.

La noto desconfiada. Cuando hablamos por teléfono le sugerí hacer la nota en su casa pero no quiso. Allí sucedieron los hechos que la tuvieron como protagonista de un escándalo: Nazarena Vélez denunció que había echado de su casa a su hija Bárbara . Y le dijo de todo en los programas de televisión. Flavia negó y sufrió mucho . Se le transforma la cara cuando se lo recuerdo.

"Hoy en día una mosca vuela y pasa a ser un elefante. Es lamentable pero es así. Y lo bueno es que la gente que me conoce, la gente que me trata y la gente que me importa como mis hijos, mis amigos, mi familia; quienes están a mi lado y me quieren saben muy bien quién soy. Y el público también sabe quién soy".

-¿Quién sos?

- Yo nunca viví del escándalo. Pero bueno, lamentablemente, midió. Y la verdad, lo pasé muy mal. No podés pasarla bien cuando están diciendo cosas feas de vos. Y yo no lucro con eso. Yo estaba vendiendo mi obra de teatro o mi programa de televisión. No hago promoción con la desgracia ajena. Entonces, ¿qué te puedo decir? Me hicieron mucho daño con mentiras, con cosas que no estuvieron buenas.

 
Flavia prefiere preservar su intimidad.  Foto: LA NACION  / Sebastián Rodeiro

-El otro día vos decías "¿Por qué de mí dicen esas cosas?" ¿Tenés una respuesta para eso?

-Primero, porque no soy careta; y segundo, porque no tengo ni padrinos ni gente que me esté diciendo: "No preguntes, no hagas esto".

-¿Cómo?

-Yo estoy sola en el mundo. Hice sola toda mi carrera, nunca tuve un padrino, nunca tuve nadie que me respalde. He tenido la suerte de trabajar con gente muy importante que confiaba en mí como artista, pero nunca tuve a nadie para cuidarme las espaldas. Y en este medio muy salvaje a veces es necesario.

-¿Sería como un esposo?

-Sí, un marido, un padrino, qué sé yo. Algo.

-¿Pero un padrino quién es? No se entiende bien.

-A veces hay gente que tiene un representante. Una especie de, qué sé yo. Es una fantasía igual. Hay gente que lo tiene y gente que no lo tiene. Hay gente que la cuidan y gente que no. Hay gente que hace millones de macanas y nadie dice nada. Y hay gente que no hace nada y le inventan de todo.

-¿Vendés?

-Sí, vendo. Son 30 años de estar en los medios, de hacer programas de televisión, de estar en los teatros. No hay mucha gente hoy en día que todavía le sigue importando a la gente. Y yo vendo aún no estando en la tele. Porque tengo mi programa de cable, pero no soy una persona que permanentemente esté en el prime time de los canales en estos últimos tiempos, lamentablemente. Y sigo importándoles.

 "Hoy la fama es una especie de miel inmunda" COMPARTILO

-Sos misteriosa.

-Yo soy así en la vida.

-Me dijeron que sos muy discreta.

-Sí, para todo. Puedo estar con alguien pero no se lo cuento ni a mis amigos. O sea, empiezo a relacionarme y se van enterando a medida que lo pueden ir viendo, pero yo no llamo por teléfono y digo: "¡Ay, no sabés, salí ayer con este y me encantó!" ¡No!

-¿Por qué?

-A mí no me gusta que me usen. Me gustan los hombres que me respetan y que no me usan como Mickey Mouse. Y como hoy en día la fama es como una especie de miel inmunda, qué sé yo, a mí no me gusta que estén conmigo por interés.

-Pero a lo mejor justo es un bombón de 22 y decís: "Bueno, que me use".

-Bueno, pero eso lo puedo dejar para la vida privada, pero no para la vida pública. En privado uno puede hacer lo que quiera. Y si el 10% de lo que inventaron lo hubiese hecho, lo hubiese disfrutado un montón. Pero soy reservada de verdad, también me pasa con mis hijos. Y hasta siempre he tenido amigos de toda la vida que nunca han salido en ninguna revista.

 
Flavia conduce Políticos al asador, en cable.  Foto: LA NACION  / Sebastián Rodeiro

-¿Por qué tus hijos no se expusieron nunca?

-Es una elección mutua. A ellos no les gusta. Si un día eligen algo que tenga que ver con los medios, no voy a renegar. Pero me parece que ellos fueron criados con los pies sobre la tierra. Y esto no es la panacea, ellos me han visto sufrir mucho. Pero bueno, saben que es la vocación de su mamá, que lo que más le gusta es estar arriba de un escenario o frente a una cámara. Y ellos eligieron una vida común: andan en colectivo, por la calle.

 "No quisiera tener 25 ni loca" COMPARTILO

-¿Qué hacen?

-Giuliana estudia arquitectura, y Gianni acaba de terminar el colegio y está viendo qué hace. Para ellos soy su mamá. No miran mis programas, no ven las revistas, no son mis fanáticos. Aunque si en algún momento tienen que criticar o algo, son los más críticos. Cuando surgió lo de Políticos al asador , pensé "¿cómo se los cuento?"

-¿Qué te dijeron?

-Mi hija me tiró un par de frases que no me las olvido. Y me dio mucha fuerza. Y el varón, que es más rebelde, me dijo "bah". A él no le importa que entreviste políticos o que venda autos. Le da todo lo mismo. A ellos les hubiese gustado tener una mamá que no esté expuesta. Pero lo llevamos bien, lo manejamos. En casa no ando con un sombrero de leopardo.

-¿Cómo te sentís con tu edad?

-Tengo 47 y estoy feliz.

-¿Te sentís más joven?

-No. Yo me siento joven de energía, pero me siento muy bien que avancé en la vida. No quisiera tener 25 ni loca. Sí me gustaría volver a cumplir 40. Me parece una edad ideal para la mujer. Pero no voy para atrás. No, no me gusta. Te hablo de los lindo que fue hacer Evita a los 17 y las cosas buenas que hice en el pasado. Pero yo vivo el presente.

 
Flavia cuenta su verdad.  Foto: LA NACION  / Sebastián Rodeiro

-¿Y el futuro?

-Vemos. Trato de estar lo mejor posible hoy.

-¿Por qué cosas te vieron sufrir tus hijos?

-Problemas laborales, personales, por miles de cosas. Yo tengo los mismos problemas que cualquiera, las mismas angustias o inseguridades. Yo no me considero una persona que no puede caminar por la calle. Yo estaba en Tucumán, metiendo 15 mil personas en un estadio a los 23, 24, 25 años, y llegaba al hotel y si había dejado a mi hija acá en Buenos Aires llamaba para decir: "¿Tomó el remedio? ¿Comió?". Yo no me bajaba de ahí y me subía al plato volador. Nunca tuve esa vida. Y ahora tampoco.

Se dijeron cosas de vos, que eras medio diva, que no permitías que las azafatas te hablen en el avión, por ejemplo.

-Eso fue un chiste de Pergolini. ¿Vos cómo concebís viajar en un avión y no hablar con una azafata? En 47 años viajé millones de veces, o sea que si yo no hablara con las azafatas de un avión, me muero. Son cosas ridículas, ¿cómo voy a desmentir algo tan ridículo?

-Leí que estás de novia con el productor Luis Alberto Scalella.

-No, no voy a hablar de él.

-Ah, entonces es tu novio.

-No. No voy a hablar de esas cosas. No me gusta hablar de mi vida privada.

-¿Por qué?

-Porque me gusta tener mi vida. Nada más.

-Entonces es, si no dirías que no.

- No voy a hablar, en serio.

-Bueno, tuviste otros novios. Estuviste con Franco Macri. blanqueaste.

-Sí, bueno, pero estoy tranquila, la verdad he tenido algunas parejas y otras de las cuales prefiero preservar la intimidad.

-Cómo es tu relación con Mauricio Macri ahora?

-No tengo relación porque no la veo a su familia hace muchos años, pero qué sé yo, me lo cruzo, nos saludamos. Pero nada más que eso. No tengo relación amistosa ni nada.

-¿Lo entrevistaste para tu programa?

-Todavía no.

-¿Lo vas a hacer?

-Y, quizás algún día sí. No sabemos todavía. Puede ser una buena nota pero la haría desde un lugar de conductora, de profesional o de entrevistadora, que es lo que corresponde.

-Sería lindo.

-Para ustedes sería muy lindo. Para mí, sería obviamente un compromiso también. Porque es como que sé todo el efecto que puede causar. Entonces, me condiciona un poco. Todos los políticos me exigen porque es un ámbito que desconocía completamente.

-En las elecciones, ¿votás al primero que se te cruza?

-No. O sea, no tengo un partido político que me guste o que me defina. Soy apartidista. Lo que sí, me interesa. Siempre me gustó la política, no soy una persona que vive en un tupper. Y por eso me gusta hacer este programa, porque aprendo mucho.

 
Flavia, bella como siempre.  Foto: LA NACION  / Sebastián Rodeiro

-Estás haciendo de periodista.

-No, yo no creo que haga de periodista. Yo creo que charlo con la persona como una mujer, como una mamá, como una ciudadana. Y le pregunto cosas desde un lugar respetuoso para que se puedan relajar. Quizás ante un periodista tengan una barrera. Y conmigo no.

-¿Alguno no aceptó? -Hubo varios que no han venido. Una lástima porque realmente está bueno ver todos los partidos políticos. Pero bueno, qué sé yo, son cosas que pasan.

-¿Te gustaría entrevistar a Cristina?

-Me encantaría. ¿Quién no quiere entrevistar al Presidente? Y en este caso realmente sería una charla de mujer a mujer.

-¿Por qué estás a la defensiva?

-Yo vivo a la defensiva. Soy así, me crié así.

-¿Tenés carácter fuerte?

-No, pacífico, tranquilo. Me gusta la armonía. No me gusta pelear. Me gusta querer, me gusta trabajar con gente por la que siento afecto.

-¿Cómo ves que va tu carrera?

-Y, va para donde corre el viento. Tengo que ser sincera. Soy muy atípica. Yo no soy estratega. Me he mandado grandes macanas por culpa de eso, y tuve grandes aciertos también. Me cuesta mucho ver el futuro.

-Te casaste, tuviste hijos y un gran éxito de muy joven. ¿Te apuraste en la vida?

-Sí, por la infancia que tuve. Mis padres se separaron, mi papá casi no estuvo, quedamos con problemas económicos y yo me crié sola. Por eso a los 17, mientras mis amigas estaban pensando con quién iban a salir, o en el vestido del sábado, yo estaba protagonizando una película.

-¿Volverías a casarte? -No sé, creo que de más grande puede ser. Mis hijos ya no están casi en casa y es la primera vez que empiezo a sentir que me quedo sola..

Además se mencionan a:
NOTAS MÁS LEÍDAS