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Nik: "Con la revista de Mundo Gaturro apuntamos a los chicos 2.0"

 
 
 

Entrar al estudio de Nik en el barrio de Palermo es una experiencia increíble. La imagen de Gaturro esta multiplicada en toda clase de productos: galletitas, yogures, paraguas, libros, almohadones, agendas, relojes, muñecos, rastis, cuadros, shampoo, acondicionadores, zapatillas, remeras, rompecabezas, alcancías, tazas, mochilas, aromatizantes de ambientes, cartucheras y hasta una mesa.

El fotógrafo y el cronista están en Disney. No saben a dónde dirigir la mirada ni por dónde empezar a sacar fotos. Nik hace algunas sugerencias y se pone a posar frente a todas sus creaciones. Para el final, deja la nueva revista de Mundo Gaturro, que es la excusa de la charla.

-¿A qué apunta la revista y qué contenidos va a tener?

-La revista es parte del boom que es Gaturro hoy, tanto de gráfica, que conocemos hace muchos años en La Nación, como su reflejo en Internet, que es Mundogaturro.com , que fue el gran estallido de los últimos tres años. Tiene 8 millones de chicos anotados, activados por sus padres, ya que tiene que ser un mundo muy seguro y los padres tienen que estar al tanto de lo que sucede con sus hijos en Internet. Y creo que esa es una de las claves del éxito de Gaturro, que es un mundo virtual donde sabés que tus hijos van a estar jugando y divirtiéndose y que no estén vagando por Facebook o Twitter, lugares que son mucho más inseguros y difíciles de controlar para los padres.

 "Los padres tienen que estar al tanto de lo que sucede con sus hijos en Internet" COMPARTILO

La revista de Mundo Gaturro viene a reflejar todo ese fenómeno. Trae contenidos muy divertidos y trucos que por ahí los chicos no conocen para hacer dentro del sitio, para jugar de otra manera o mejorar su experiencia en el juego. Trae códigos y pasaportes para tener una experiencia superadora, porque el juego es gratis. Tiene tiras gráficas, por supuesto...

El escritorio donde trabaja.   Foto: LA NACION  / Alejandro Di Ciocchis
Leyendo la revista.   Foto: LA NACION  / Alejandro Di Ciocchis
Dibujando un Gaturro para Lanacion.com.   Foto: LA NACION  / Alejandro Di Ciocchis
Con la obra terminada.   Foto: LA NACION  / Alejandro Di Ciocchis
Uno de los carteles que adornan las paredes.   Foto: LA NACION  / Alejandro Di Ciocchis
Nik, rodeado de Gaturros.   Foto: LA NACION  / Alejandro Di Ciocchis
Fanático de Starbucks, Nik intervino un par de vasos.   Foto: LA NACION  / Alejandro Di Ciocchis
Nik abrazo a la mesa gaturra.   Foto: LA NACION  / Alejandro Di Ciocchis
 

-¿Y ayudas para el colegio?

-Todo lo que sea el concepto de la vieja revista, intentamos evitarlo.

-¿No tiene nada que ver con Anteojito o Billiken?

-Bueno, Anteojito no existe más, ahora está Genios. Son revistas semanales, que sí intentan ir al público escolar. La revista de Mundo Gaturro es mensual, tiene contenidos más genéricos. Podríamos decir que muy lúdicos. También tiene contenidos didácticos, con aprendizaje, pero sobre todo apuntamos a lo que se viene, no a lo que ya fue en los últimos 20, 30 años, que es la interacción del chico con la historieta de papel y sobre todo con la computadora, la tablet y el celular. Apuntamos a los chicos 2.0. Todos son nativos digitales, a diferencia de nosotros. Queremos ver cuál es el resultante de esa experiencia. Cómo están los chicos ingresando al mundo digital, que es una experiencia fascinante.

-¿Va a traer stickers también?

-Sí, tiene muchos stickers porque lo que descubrimos en el contacto con los chicos es que además de jugar con Mundo Gaturro en la pantalla, también quieren reproducir esa experiencia con sus avatares en papel, y entonces con stickers y globos van armando una especia de mundo virtual en papel.

El chico está todavía a mitad de camino, a diferencia de los adultos, que quizá somos o "todo virtuales" o "todo papel". Para los chicos es muy natural estar frente a una computadora pero también a la hora de irse a dormir o un día nublado agarrar un libro. Por eso la literatura infantil sigue siendo un boom, a diferencia de la de adultos. Necesitan tener los juegos, la historieta de papel en la mano, verla, tocarla, coleccionarla, ver los lomos de color uno al lado del otro, pegar los stickers. Y además, esa experiencia trasladarla a la computadora. A los adultos por ahí el libro ya nos pesa, y entonces vamos a la tablet, el diario de papel nos mancha los dedos, entonces queremos leer el diario en la computadora... Los chicos, afortunadamente, son nativos digitales, les encanta. Un bebe de un año te cambia de página en un iPad en forma natural, pero además quieren, necesitan tener el objeto, a diferencia del adulto, que quizás no lo necesita como objeto simbólico. Los chicos quieren dibujar su propio Gaturro, su avatar, armar su propio personaje, pintarlo. La revista tiene todo eso, y elementos para despertar la imaginación de los chicos, para que manden su avatar, su dibujo, en gráfica o digital.

-¿Tuviste en cuenta los intereses de tus hijas a la hora de crear la revista?

-Sí, ellas participan todo el tiempo, opinando, dibujando, fueron las primeras en probarla. Mía, con cinco años tiene mucha conciencia. Ema, con tres, tiene menos, pero ya juegan a Mundo Gaturro, son híper lectoras de los libros, los ojean, porque todavía no leen. Yo creo que Mía los intuye. Es divertido que tus hijas participen de todo ese escenario nuevo y que además te den opiniones.

-¿Te sorprenden a veces con las opiniones? ¿Sacaste alguna idea de tus conversaciones con ellas?

-Todo el tiempo. No solo de Mía y Ema, sino que a veces las voy a buscar al colegio y escucho a los compañeritos. Es interesante ver cómo se mueven ya los chicos de 5 años. Uno de tres es casi un bebe, pero a los 5 es increíble, y en la primaria es sorprendente. El primario es una etapa que yo reflejo mucho en mis chistes, un gran porcentaje de lectores de Gaturro son chicos de nivel primario, y ahí te da muchísima pasta para encontrar. Y el fenómeno adolescente me fascina. Cómo se van introduciendo al mundo de los celulares, de la ropa, de cómo ya se creen adultos pero todavía son niños. Y en el mundo de los adultos ya está el reflejo de lo que yo vivo, pero me encanta cuando un chiste le pueda llegar a gustar a un chico de 5, a uno de séptimo grado, a un adolescente y a un adulto joven o grande.

Cuando encuentro un chiste que les gusta a todos me siento plenamente feliz y era un poco lo que me pasaba cuando era chico: leía historietas y pensaba cómo me gustaría hacer una historieta con estas características, blanca, pura, sin actualidad, que el tiempo no la corroa, que no se ponga vieja, que no hable sobre la coyuntura del día, sino que sea genérica, universal, que se pueda leer en otros idiomas, y con Gaturro muchas veces siento que eso se alcanzó.

 "Cuando encuentro un chiste que les gusta a todos me siento plenamente feliz" COMPARTILO

-Gaturro traspasó las fronteras...

-Sí, por la Triple Frontera, cruzó a Paraguay y se está escapando... Gaturro está muy fuerte en los países limítrofes. En Brasil está generándose una cosa interesante. Ya existe Mundo Gaturro en portugués .

-¿Y cómo se llama?, porque Gaturro es un término local, evidentemente.

-Le mantuvimos el nombre, se llama Gaturro. Y de hecho, se llevó al inglés y también se mantuvo Gaturro, "Gaturrou", jeje.

-¿De todos estos productos que se ven acá, cuál te da más satisfacción?

-Aunque no lo veamos como producto, Mundo Gaturro. Pensar que cualquier chico desde su computadora puede ingresar a un mundo distinto, que va mutando todo el tiempo, y puede conocer amigos y contactarse con sus compañeros de colegio, es increíble. Y en segunda línea, me encantan los libros, que recogen las historietas que salen en La Nación, vamos por el 21. Los libros tienen una especie de continuidad y creo que eso hizo que los chicos se enganchen tanto con la colección. Está la colección historietas pero también la de mininovelas. Está la colección de juegos, de pintar, pero sobre todo la colección de historietas, que es la que publica De la Flor, la misma de Mafalda, Inodoro Pereyra. El peluche también me encanta, es muy peluchiento. Estoy muy orgulloso de esta mesa, que todavía no está en el mercado. Los rompecabezas me encantan, los paraguas, los vasitos para los chicos del restaurante Kansas, o los de Starbucks, que creo que ni ellos se enteraron.

-¿A qué producto no le pondrías a Gaturro?

-No me lo imagino en lugares raros. Por supuesto, en todo producto de consumo masivo que pueda traer algún problema de salud.

-Cigarrillos no, digamos.

-Jaja, sí. Tampoco whiskies o habanos.

-Y cuando creaste Gaturro, ¿imaginaste el 10% de lo que terminó siendo?

-No, porque no proyecto de esa manera. Hace 20 años yo por ahí estaba estudiando en la UBA Diseño Gráfico. Hice toda la facultad trabajando primer en el Cronista y después en La Nación, pero ya a los 12 años iba a la escuela de dibujo de Garaycochea. De chico, armaba libritos y se los prestaba a mis amigos en el primario. Pero yo no creía que iba a poder vivir de eso. Por eso estudié Diseño Gráfico y un poco de Publicidad. Cuando entré a La Nación me di cuenta apenas entré que los dibujos tenían una enorme repercusión. Al año pasaban cosas increíbles, como que me llamaran para la tapa de los personajes del año. Pero nunca me imaginé que el personaje iba a tomar esa escala, porque al principio eran simplemente chistes de actualidad, y el personaje iba apareciendo tímidamente, no tenía nombre.

-No era para chicos.

-Claro, porque yo hacía humor de actualidad, apuntado a los grandes. E incluso cuando empiezo a hacer la tira de Gaturro, separada de los chistes de actualidad, aun así, tenía algo de actualidad. Me acuerdo que hasta hubo una tira de Gaturro que hablaba de Mauro Viale, Samantha Farjat y del jarrón de Coppola. Lentamente, el personaje se fue depurando.

-¿Cuándo te diste cuenta de que iba a ser un personaje para chicos?

-Cuando se fue acercando el 2000, que venía el Y2K e iba a explotar todo el mundo, y por suerte las computadoras no explotaron, pero sí explotó la Argentina un año y medio después con De la Rúa, ahí me di cuenta que quizás la actualidad no era un camino adecuado para seguir en la Argentina. Le ponía mucha energía a la actualidad, y empecé a ponerle mucha energía al personaje. Y toda esa energía hizo que el personaje se posicionara con toda la fuerza para su público natural, que son los chicos. Pero igual nunca pienso solamente en los chicos cuando hago una tira, no me gusta infantilizarla. Me gusta pensarla como para un público genérico. Y técnicamente eso se llama tira blanca, para todos y todas, no sé si nacional y popular... Me encantan las tiras mudas, que pueden lograr ese poder de síntesis.

-Ahí ya lo tenés que tener muy claro, ¿no? Para no necesitar palabras.

-Sí, para lograr eso el personaje tiene que estar muy instalado, ya el lector tiene que saber todo de memoria. Tiene que saber que Gaturro es un antihéroe, que Aghata lo rechaza, que se disfraza de cosas para hacer otras cosas, que el papá lo castiga, que la mamá lo quiere, tiene que tener la información donde vos ya no necesitás explicarle y simplemente con un guiño la tira te resulta simpática.

-Está por salir la serie de Mundo Gaturro, ¿cómo es el proyecto?

-Primero fue la gráfica, después Gaturro llegó al cine con una película en 3D en 2010, después llegó al mundo virtual y creo que el paso final es llegar a la televisión de una forma entretenida, divertida, coherente con lo que se hizo hasta ahora. Ahí yo tenía dos grandes proyectos. Una serie de una hora donde haya actores de carne y hueso interactuando con los dibujos y esta primera etapa que es un dibujo animado de tres minutos, tipo los de la Pantera Rosa. O como Tom y Jerry. Va a salir en los próximos meses en alguno de los canales de cable más importantes. Ya están los primeros capítulos terminados.

-¿Quién va a hacer la voz de Gaturro?

-No va a ser la voz de un famoso. Porque a veces el famoso te come el personaje. No es que vamos a poner un Fabián Gianola, un Diego Torres, un Pinti. Es la voz de un super profesional de la locución, Mariano Chiesa, conductor de Velozmente , del que soy muy amigo

-¿Cómo quedaron los dibujitos?

-Súper. La serie va a ser muy entretenida. Creo que va a ser el paso previo a la nueva película o la serie con personajes reales, que va a ser el "Dibu" del futuro, jaja.

La revista ya está en los kioscos

La revista de Mundo Gaturro será mensual y está dirigida a chicos de entre 7 y 9 años. El precio de tapa será de $ 23,90 y el número 1 incluye, además de stickers, un pasaporte para jugar durante cinco días en www.mundogaturro.com.

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